Presencia: el verdadero propósito de meditar
- 24 may
- 1 min de lectura
Muchos usan la meditación como quien baja el volumen de una alarma sin revisar qué se está incendiando dentro.
Meditan para no sentir. Para desconectarse. Para “elevarse”. Para escapar del ruido de su propia vida, pero la verdadera meditación no es una vía de evasión. Es una vía de presencia.
No te saca de la vida. Te devuelve a ella.
Te obliga a mirar el vacío que llenas con distracciones, el cansancio que normalizaste, las emociones que aprendiste a espiritualizar para no atravesarlas realmente.
Te obliga a mirar el vacío que llenas con distracciones, el cansancio que normalizaste, las emociones que aprendiste a espiritualizar para no atravesarlas realmente.
Estar presente no siempre se siente pacífico. A veces se siente incómodo, crudo, profundamente humano.
Porque meditar no es desaparecer del mundo. Es dejar de desaparecerte a ti dentro del mundo.
La conciencia no vino a adormecerte. Vino a despertarte.




Comentarios